4 Claves para entender un crimen: El Paro

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Es necesario, siendo honrado, trabajar para comer, trabajar para vivir. Este artículo resume y expone de forma concreta, cuatro argumentos concluyentes que pretenden exponer de una forma sencilla una visión del panorama actual, un panorama de muerte.

1. Formación basura: De manera generalizada, desde que existen organizaciones como la Fundación Tripartita, modos de proceder ¿ilegales? como la apropiación de créditos formativos por parte de una inmensa mayoría de empresas y cadenas multinacionales, y el caldo de cultivo ideal: la temporalidad y precariedad laborales; cada trabajador, a lo largo de su vida productiva es posible que realice cursos y programas formativos que no le faciliten en absoluto la incorporación al mercado laboral en un futuro. El que suscribe ha realizado en más de media docena de veces el mismo, o muy parecido, curso para obtener la acreditación de manipulador de alimentos. En todas las ocasiones, las empresas se han apropiado de la certificación al entender que sólo es útil para trabajar en su entorno. En la Fundación Tripartita, un servidor, ha realizado en diversas ciudades de España, otra media docena de cursos, algunas veces como trabajador, cuya duración, en ocasiones, excedía los tres meses. También he realizado cursos impartidos por el INEM o fundaciones colaboradoras, que me acreditan como “experto” en redes, por poner un ejemplo.

En conclusión, a pesar de obtener más de seis veces una acreditación que me capacita para trabajar en hostelería con formación en manipulación de alimentos, es posible que, de incorporarme de nuevo a un restaurante, deba realizar previamente otro curso formativo. Es muy probable que la acreditación vuelva a considerarse propiedad de la empresa y no del trabajador, incluso en lapsos de tiempos inferiores a la “caducidad” de este trámite exclusivo y excluyente.

Técnico Básico en Prevención de Riesgos Laborales, Socorrista Laboral, Experto en entorno web y redes, certificado de manipulador de alimentos por octuplicado… aún no he recibido, más de tres años después, algunos diplomas. ¿Para qué sirve la formación no reglada, para trabajar? No, sin duda alguna, para seguir recibiendo los mismos cursos, que de ningún modo, en mi caso y en el de muchos, sirve como trampolín para acceder al mercado laboral.

El pastel de la formación basura, a pesar de ser inútil e ineficaz, sigue siendo una propuesta política como alternativa al paro, o como complemento al trabajo. No es necesario explicar quién y cómo se reparte la tajada.

Promocionar más formación basura como arma para combatir el paro es un ejercicio de completa incompetencia política y laboral. Es una respuesta absurda y falaz.

2. “La cosa está muy mal”: Si usted está en paro, seguramente haya escuchado esta frase en boca de quien recoge su currículum. En las batidas selectivas de reparto, quizá haya fotocopiado su currículum y recorrido las calles principales y recovecos de algún lugar a priori interesante. Incluso en el reparto ocasional. Si es así, convendrá conmigo en que la frase más común es ésta: “La cosa está muy mal”. Diariamente, decenas de pequeños empresarios expresan su opinión respecto a su propia situación laboral de manera contundente. Salir a la calle a buscar trabajo de “manera activa”, es lo que sugiere el sentido común y, de nuevo, algunos portavoces políticos. Políticos que nunca han necesitado andar la calle con el currículum en la mano y el corazón agitado, ya que muchos casi han nacido con un carnet capaz de abrir puertas, todas ellas públicas.

La desazón y el desánimo que provoca el hecho de tropezar un día sí y otro también con la misma piedra, es desesperante. Buscar trabajo es un trabajo más, que requiere muchas horas, ya no le digo nada si usted, además, tiene hijos que requieren de su tiempo y un dinero que no posee.

Encontrar empleo es una tarea posible, luego de, a veces, una larga lucha contra el desánimo y el pesimismo, contra el Inem, la oficina pública encargada de dificultarle la búsqueda activa, que ofrece, ley en mano, empleos para quienes menos lo necesitan, soliviantando así los mermados activos públicos, que han sufrido y sufren el saqueo constante y permanente de los altos delincuentes nacionales e internacionales.

3. Despersonalización: Si por desgracia, usted no ha encontrado empleo recurriendo a todas las formas posibles, sentirá en sus carnes y en su fuero interno, el desgarro de este drama que mata de manera lenta e inexorable. Dejará de ser persona, poco a poco. Cada vez en un entorno más reducido, más incomunicado. Debe luchar contra ello, con la certeza de que usted sigue siendo útil, que es una víctima de una Sociedad egoísta y cruel. Usted no es un parásito ni un inútil, sólo una persona capaz y valiosa que en algún momento, de tanto tropezar con las piedras ubicadas en su camino, se ha caído. Levántese, vuelva a retarse a sí mismo, porque encontrar trabajo es posible. Salga cada mañana con ánimo renovado. Ofrézcase como un buen candidato, no hable de sus necesidades, sino de lo que puede y sabe ofrecer. Siga intentándolo porque encontrará empleo, tarde o temprano, y deberá enfrentarse, necesariamente, al drama del trabajo esclavo.

4. Horizonte de trabajo: Hace años, el hecho de encontrarse en paro, podía ser interpretado como una oportunidad nueva, un desafío ilusionante. Hoy, estar en paro representa un drama doblemente cruel. No tener trabajo y saber que muy posiblemente, la ocupación que nos espera es un trabajo precario. Salario y condiciones indignas. Los políticos que deberían trabajar para ofrecer una formación adecuada y controlada, una institución pública competente, capaz de hacer uso de un criterio humano para gestionar el (escaso) empleo, en lugar de actuar con una aparente eficiencia realmente inhumana y contraproducente; aquellos que deberían, en definitiva, buscar el bien y el bienestar común, diseñan complejas leyes que insultan y marginan al parado y esclavizan al trabajador. Con este horizonte, la tarea ineludible de buscar empleo, es aún más desesperanzadora.

La temporalidad es un grave conflicto a tener en cuenta, que evita la profesionalización, genera eternos aprendices de todo, y ata a la incertidumbre y la inquietud. Tres meses trabajando, cuatro parado; dos meses con contrato laboral, un año parado; seis meses trabajando, de nuevo en paro… ¿Qué tipo de vida es ésta? Para el Empresario, la vida del prototipo ideal de trabajador. Barato y temporal. A pesar de que con ello, esté invirtiendo en descrédito y en desconfianza. ¿Quién confía en una empresa con caras extrañas cada tres meses? ¿Cómo de productivo es un trabajador descontento y desanimado? ¿Y un esclavo?

La temporalidad es también una gran aliada de las estadísticas. Un mismo parado, a lo largo de un año, puede figurar como trabajador en cuatro ocasiones. Su precariedad es fuente de inspiración para los asesores políticos.

Manejando datos como éste, la recuperación no sólo es posible, ¡Claro que está en marcha! Si cada parado puede contar como tres o cuatro trabajadores inexistentes a lo largo de un año, lo extraño es que aún existan parados…

Quedan en el tintero el exilio, los contratos “indefinidos” con ¡un año! de prueba, y tantas otras realidades que conforman este denso drama, que nuestros políticos ni entienden ni resuelven, por supuesto. El drama del paro y el trabajo esclavo.

En resumen: La formación propuesta como alternativa y especialización, es inútil. La oficina pública de Empleo, es inútil. El empleo que nos espera a la mayoría, es un empleo esclavo. Ahondar en este último punto no es necesario, la reforma laboral abarata el despido y disuelve derechos anteriormente fundamentales y necesarios, hoy, humo y ceniza. Este es el panorama laboral y el drama personal real y actual que vive España. Ésta es la recuperación. La recuperación de la inmoralidad y la impunidad, de la cara dura, el retorno de los Sinverguenzas. Si es que alguna vez se fueron (quizá a veranear con el yate de Franco), si es que alguna vez, existió la moral y la Justicia, incluso la Democracia.

El suicidio, la lamentable situación de humillante precariedad, la pobreza infantil, el exilio juvenil y no tan juvenil, la despersonalización, la depresión, son consecuencia directa del paro y del trabajo esclavo. El paro mata. Todo aquel que sostenga un sistema que mata, es un criminal, es un genocida.

El paro mata, de hambre, de necesidad, de desasosiego. Y el trabajo actual, no es una liberación, es una forma de esclavitud.

La solución es clara, reclamar un trabajo digno, que las instituciones públicas funcionen, que la formación sea reconocida y adecuada en cantidad y en calidad.

¿Cómo? Si centenares de miles de personas han sido obviadas en su denuncia social, no pueden obviar el contenido de las urnas. Para muchos es un elemento estrafalario y engañoso (para mí también), pero es el único de que disponemos, ya que nuestra voz, nuestra realidad y nuestro sentimiento, es despreciado. El próximo domingo, 25 de mayo, tu voz en las urnas. No te calles, el paro mata.

Discriminación del Inem por ley, aquí: Fuente

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Sobre Israel Gajete Domínguez 49 Artículos
Israel se considera aprendiz de todo y maestro de nada. En el crisol de su juventud confluyeron y confluyen innumerables experiencias vitales, que le sirven para construir, poco a poco, el escritor profesional en que pretende convertirse algún día -vivir del “cuento”-. Ha publicado en diversos medios y soportes, colaborado en varios proyectos literarios, y resultado ganador en certámenes literarios de variado ámbito y género. También ha vendido libros que ha escrito junto a sus amigos a pie de calle. Mago, camarero, monitor de ajedrez, mecánico, documentalista, mozo de almacén, cuentacuentos... su recorrido laboral es breve pero intenso. Escribe poesía y narrativa breve, aunque también artículos sociales o de actualidad. Inconformista por naturaleza y buscador incansable de la verdad.

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