Cristiano Ronaldo: De rico a mendigo

tres.24.Cristiano ronaldo, de rico a mendigo2

El día 29 de Septiembre de 2011, Cristiano Ronaldo, compartió una hora de su cotizado tiempo con los profesionales y alumnos del centro de día “Navas de Tolosa”, ubicado en el sur de la capital de España.

El multimillonario futbolista, que se complace en ser rico, guapo y gran jugador, ofreció unos momentos inolvidables a muchos niños discapacitados, llegando incluso a emocionarse y abrazar a cada uno de ellos. El mismo centro publicó un artículo impregnado de agradecimiento y felicidad, indiscutiblemente sincero, que no quisiera desdeñar ni perjudicar.

Desde mi punto de vista, y soy hermano de dos alumnos de dicho centro, había un propósito en la visita del futbolista, más allá de los márgenes de la generosidad altruista y la magnanimidad -que no dudo que exista- de este jugador de enorme talento y disciplina.

Junto a Cristiano, un reportero de un conocido periódico deportivo, se encargó de hacer público el encuentro, convirtiendo un acto de filantropía en una campaña orquestada y estudiada para conmover la influenciable opinión pública y quizá, dar un giro de ciento ochenta grados a la deteriorada imagen del portugués. Y esto significa que Cristiano, ídolo de masas, utilizó a personas discapacitadas con un propósito al menos reprobable: mendigar elogios.

En esta Sociedad, donde es habitual practicar la caridad embotellada, la solidaridad de cartón piedra, la mal entendida benevolencia, la exaltación, en definitiva, de la sensibilidad; se hace necesario expresar con rigor el nombre y significado de cada cosa.

Malgastar agua (recreándose en lo simbólico pero sin aportar un sólo céntimo a ninguna causa) mientras otros deben caminar kilómetros para recoger tan preciado recurso, no es solidaridad. Es una absurda y estúpida campaña que poco o nada aporta. Actualmente, se ha convertido en un divertido juego de millonarios que ni siquiera son capaces de donar la ínfima cantidad de diez euros a ninguna asociación.

Crear fundaciones ¡incluso ONG! cuya finalidad sobre el papel es combatir alguno de la infinidad de males en el mundo, para blanquear dinero engordando fortunas inimaginables, no es solidaridad. Es avaricia sin límite, es hipocresía y cinismo en estado puro. Es trampa y es cartón.

Visitar un centro de discapacitados con la intención de mendigar elogios, no es solidaridad. Es alimentar el ego a base de aplausos y palmadas en la espalda, flashes y alabanzas.

Morir de Ébola en Guinea mientras se combate esta enfermedad, como George Combey, sí es solidaridad. Y poco se ha hablado de él, al igual que poco se habla, como tal, de la verdadera enfermedad de África: Europa.

Hoy, varios años después, decenas de niños esperan con impaciencia devolver el abrazo a Cristiano, algún día, sin que un fotógrafo profesional inmortalice el momento y lo convierta en un espectáculo más en este circo de payasos y malabaristas de emociones, quienes no dudan un segundo en utilizar el cariño -verdaderamente gratuito y transparente- de los que merecerían haber sido los protagonistas de ese encuentro.

Querido Cristiano, sólo me resta recordarte que un abrazo de cualquier persona (alumno o cuidador) asistente del centro Navas de Tolosa, es impagable. Espero que la experiencia compartida con ellos, haya significado algo más en tu vida que una mejora notable en tu ya sobrevalorada imagen pública.

Por ellos, por los profesionales que sí se ocupan y preocupan de mis hermanos y de otros tantos en su misma situación, sí aplaudo, sí destino elogios, sí me quito el sombrero. Por tí, de la manera que lo hiciste, no. Porque los elogios buscados no son merecidos. Y si me apuras, tal vez ningún elogio sea necesario, y lo necesario, imprescindible, sea sin embargo, la solidaridad.

El día que quieras, de veras, visitar a un discapacitado, o a cien, preocuparte por su estado de salud, por la tortuosa vida de sus familiares ante la discriminación política, la falta de medios, la escasez de recursos; el día que quieras disfrutar sin fisuras de una mirada cálida y sincera, cristalina y humana; de un abrazo total e incondicionalmente generoso, hazlo en silencio y solo, porque es la única forma de realizar un acto altruista y desinteresado.

De otro modo, honestamente te digo, sólo estarás haciendo lo que un día hiciste, quizá incluso a pesar tuyo: Mendigar elogios, vendiendo al mejor postor la inefable sonrisa de un niño mutilado física e intelectualmente.

Con todo mi cariño y mi respeto (también con sinceridad).

 

Fuente

foto 1 tomada de: www.elconfidencialdigital.com

foto 2 tomada de: worldunitednews.blogspot.com

 

Sobre Israel Gajete Domínguez 49 Artículos
Israel se considera aprendiz de todo y maestro de nada. En el crisol de su juventud confluyeron y confluyen innumerables experiencias vitales, que le sirven para construir, poco a poco, el escritor profesional en que pretende convertirse algún día -vivir del “cuento”-. Ha publicado en diversos medios y soportes, colaborado en varios proyectos literarios, y resultado ganador en certámenes literarios de variado ámbito y género. También ha vendido libros que ha escrito junto a sus amigos a pie de calle. Mago, camarero, monitor de ajedrez, mecánico, documentalista, mozo de almacén, cuentacuentos... su recorrido laboral es breve pero intenso. Escribe poesía y narrativa breve, aunque también artículos sociales o de actualidad. Inconformista por naturaleza y buscador incansable de la verdad.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion