El Gobierno quiere quitarse del medio, a los tribunales de Cuentas autonómicos

TRIBUNAL DE CUENTAS

El Gobierno apela a la austeridad para intentar llevarse por delante a los órganos encargados de fiscalizar las cuentas de 13 comunidades autónomas, los mismos que han señalado irregularidades y destapado sonados casos de corrupción. Justo ahora, y cuando se conoce que España ha caído 10 puestos, situándose por detrás de Breunei y Polonia, en el índice de percepción de la corrupción que elabora Transparencia Internacional

Los Tribunales de Cuentas, son el largo brazo de Tribunal de Cuentas Central, uno de los puntales de la democracia. Emplean conjuntamente a casi 800 personas, la mayoría funcionarios de escalas superiores que elabora cada año unos 300 estudios de fiscalización, según datos de 2012. Se suman, nunca se solapan, a los cerca de 40 informes que aprueba cada ejercicio el Tribunal de Cuentas con una plantilla de 789 personas.

La Vicepresidenta del Gobierno, cree que los tribunales regionales forman un mapa demasiado heterogéneo y que sus análisis pueden llegar a condicionar al Tribunal de Cuentas Central, aunque este sea un órgano superior con manos libres para practicar comprobaciones de las auditorias que realizan. El argumento estrella del Gobierno para pedir su eliminación está en el supuesto ahorro. El gasto de los tribunales autonómicos es de 74 millones de euros. Según el Gobierno, crear secciones territoriales en el tribunal central que asumiesen sus funciones costaría al Estado solamente 28 millones más, con lo que el recorte se cifraría anualmente en 45 millones.

Según  María Dolores de Cospedal, Presidenta de Castilla La Mancha, ha anunciado que el de su comunidad tiene los días contados. Según el informe de ahorro del Gobierno parte de datos erróneos, carece de todo rigor y solo ayuda a empeorar las cosas. “Solo los necios confunden valor y precio”, fue palabras de un alto funcionario del órgano de control asturiano. La pregunta es. ¿Cuánto dinero se ahorra la sociedad gracias a nuestra labor?, por ejemplo, La sindicatura de cuentas de Valecia, llevaba más de una década alertando de la quiebra de Canal Nou, pero no pasó nada, la de Cataluña fue la primera en sospechar de las irregularidades que derivaron en el caso Palau. ¿A quién se le ocurre ahorrar e control cuando los ciudadanos claman contra la corrupción?

José Ignacio  Martínez, que es el Presidente del Tribunal de Cuentas vasco, resume que en momentos de crisis un español lucha contra las instituciones, mientras que un británico se pregunta por qué no han funcionado. Entiende que hay que luchar contra ese planteamiento primario de suprimir al otro.

Creéis que el Gobierno quiere acabar con los órganos de controlan las cuentas en la comunidades, para de esta manera poderlo controlar mejor ellos?

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion