El Leviatán, los náufragos y la Justicia

Tres24.Leviatán

¿Cómo están ustedeeees? Así comenzaba el lunes 21 de abril de 2014 el espectáculo en la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, donde se pretende acusar y se acusa de prevaricación a Elpidio José Silva. Su delito: Encarcelar en dos ocasiones a Blesa, el super-poderoso ex-presidente de Caja Madrid, y sus pesquisas por el caso de la compra incontrolada del banco de Miami.

Mientras, un conocido y peligroso delincuente, el gran Leviatán de la banca, que engulló sin piedad a decenas de miles de preferentistas, permanece en libertad bajo las aguas exentas de jurisdicción. Su silueta amenazante, se revela a veces en la superficie, ahora, engrandecido el Cachalote, golpea al barco de la Justicia española, quebrándolo y hundiendo sus restos sin remedio.

Un desolado mar a merced del Leviatán inconquistable, reloj de sus olas, que derrama afrentas en lugar de espuma, y acapara tesoros en algún insondable territorio sub-acuático, impenetrado por la luz de la conciencia y la justicia.

El Juez que, como aquel valiente arponero (Llamadlo Ismael), se atrevió a lacerar su piel con el filoso veredicto del castigo, rema para salir del remolino que ha provocado el hundimiento de la justicia, y evitar ser arrastrado al fondo donde yacen los cadáveres políticos, las esperanzas perdidas, los viejos que murieron pobres, desterrados y desahuciados de sus derechos, los parados y trabajadores esclavos que pagaron con creces su rescate, y tantas otras víctimas que un día escoraron y que, lejos de acudir quienes debían a su rescate, abandonaron a la suerte que les fue impuesta.

En la España sobre ruedas de molino, ya apenas quedan lugares donde apartar la mirada, ni la calle, ni la tierra, ni el mar. Allí donde descansen los ojos convive la injusticia y la impunidad.

El Cachalote herido, que acapara brillantes tesoros en alguna caverna misteriosa y oscura, es incondicional y opulentamente libre, ilimitadamente libre; podrá su codicia navegar impune y despreocupada por el mar, vivir por encima de nuestras posiblidades, por encima de la ley y la justicia, del sentido común, del honrado contribuyente, del preferentista que lo ha perdido todo, bajo la mágica protección y custodia de los dioses que rigen España, con quienes comparte afanes y viejos vicios.

El Leviatán acomete, destruye y no emprende la huída, no se esconde, el Leviatán sonríe, recuperado de sus heridas.

La justicia, convertida en un circo, necesita con urgencia ser libre, despojarse de la mano que aferra y aprisiona con dureza, y la retiene en propiedad.

La Dama de la Justicia, algún día, volverá a ser ciega y libre, para poder atravesar con su espada de dos filos al poderoso Leviatán y los peligrosos dioses de lodo que ahora delinquen sin piedad ni castigo, enloquecidos por el Poder, incapaces de escuchar el lamento de los mortales que naufragaron y naufragan en un mar insolidario.

Sobre Israel Gajete Domínguez 49 Artículos
Israel se considera aprendiz de todo y maestro de nada. En el crisol de su juventud confluyeron y confluyen innumerables experiencias vitales, que le sirven para construir, poco a poco, el escritor profesional en que pretende convertirse algún día -vivir del “cuento”-. Ha publicado en diversos medios y soportes, colaborado en varios proyectos literarios, y resultado ganador en certámenes literarios de variado ámbito y género. También ha vendido libros que ha escrito junto a sus amigos a pie de calle. Mago, camarero, monitor de ajedrez, mecánico, documentalista, mozo de almacén, cuentacuentos... su recorrido laboral es breve pero intenso. Escribe poesía y narrativa breve, aunque también artículos sociales o de actualidad. Inconformista por naturaleza y buscador incansable de la verdad.

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