El olor del capitalismo y sus consecuencias en España

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Una Sociedad que pone el acento en la economía y no en la persona (capitalismo versus personalismo comunitario) está condenada al fracaso. El resultado es evidente: Políticos apoltronados, incapaces de renunciar a su magnífico tren de vida (salarios más de quince veces superiores al jornal medio de un trabajador, cubatas subvencionados en el congreso de los diputados mientras se recorta en comedores escolares, cientos de asesores elegidos a dedo que no tienen lugar de trabajo y que no se sabe muy bien qué función ejercen -pero con nóminas astronómicas-, en un país donde miles de padres tienen que mezclar agua y leche para el desayuno de sus hijos y un largo etcétera), banqueros corruptos, ricos muchimillonarios engordando sus fortunas a costa de la miseria del resto… Huele a podrido, y no son los excedentes de comida que se tiran al mar mientras muchos niños de este País sólo comen una vez al día.

Huele a podredumbre, a falta de humanidad, a escoria política que habla del hombre al servicio del imperio económico, de triunfalismos soberbios y engañosos, huele a obsesión por el poder, a totalitarismo rancio, a dictadura apolillada, a caciquismo de aristócratas y burgueses en yates llenos de coca y prostitutas de lujo repartiéndose grandes tajadas e incluso las migajas que ya no caen en el plato del pobre. Ya no hay pan, y el espectáculo es dantesco. Huele a hombre mercenario de hombres, huele al cadáver de la democracia, a mal tiempo y mala cara. Huele a falta de decencia y dignidad, a decadente hombre de dineros y poderes. Huele a malnutrición infantil, a salario de miseria, a precariedad laboral, económica y social. Y mientras el hedor nauseabundo cada vez es más insoportable, tratan de desodorizar rápido y mal los vientos que recorren España, a través del rosario interminable de mentiras litúrgicas, que señalan como culpable a la nada.

Y los primeros culpables, son los encargados de velar por el Bien Común, aquellos que han mentido de manera escandalosa incumpliendo su programa. Aquellos que ante el panorama de escasez económica de las familias, les han robado sus derechos, el pan y su futuro.

El capitalismo es el engendro del hedor repugnante. El que convierte al hombre en su esclavo. La creación adueñándose del porvenir y del destino del creador. ¡Qué más nos hace falta para dirigir la mirada al hombre y devolverle el lugar que le corresponde en la historia, como protagonista, como ser trascendente!

Quizá de manera lenta, pero inexorable, el agotamiento del sistema capitalista tan evidente, conduzca al mundo a una nueva perspectiva, donde lo importante sea el ser y no el tener.

Quizá, el olor y las consecuencias tan dramáticas del capitalismo sean sólo una página en la historia de la humanidad, y vengan otras cargadas de entusiasmo y solidaridad, de justicia, donde el hombre se aproxime a la felicidad verdadera, a poder desarrollarse como persona.

Quizá ni mis hijos ni los hijos de mis hijos vivan este gran cambio en la historia, pero ojalá puedan contribuir con su trabajo y sus vidas a que ese día sea posible.

Ante esta situación, ¿Porqué no dimite el Gobierno en bloque? ¿Porqué banqueros y corruptos no van a la cárcel o devuelven lo que han robado? ¿Porqué se acosa y acusa a los jueces que con gran valentía ejercen su trabajo de manera honesta, y se les incapacita?

Sobre Israel Gajete Domínguez 49 Artículos
Israel se considera aprendiz de todo y maestro de nada. En el crisol de su juventud confluyeron y confluyen innumerables experiencias vitales, que le sirven para construir, poco a poco, el escritor profesional en que pretende convertirse algún día -vivir del “cuento”-. Ha publicado en diversos medios y soportes, colaborado en varios proyectos literarios, y resultado ganador en certámenes literarios de variado ámbito y género. También ha vendido libros que ha escrito junto a sus amigos a pie de calle. Mago, camarero, monitor de ajedrez, mecánico, documentalista, mozo de almacén, cuentacuentos... su recorrido laboral es breve pero intenso. Escribe poesía y narrativa breve, aunque también artículos sociales o de actualidad. Inconformista por naturaleza y buscador incansable de la verdad.

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