La “deslocalización” una práctica a tener en cuenta si eres empresario.

La “deslocalización” es una práctica que se está llevando a cabo cada vez con mayor frecuencia. Las grandes empresas que operan a nivel internacional la llevan a cabo como algo indispensable en su funcionamiento; pero son cada vez más pequeñas y medianas empresas, que empujadas por la mala situación económica del país, las que se están arriesgando a probar trabajando en otros horizontes.

 Pero, ¿Qué es la deslocalización, también denominada “Offshore”? Es el proceso por el cual una empresa decide separar territorialmente algunas partes de la cadena de valor de la empresa para situarlas en otro país.

Por lo general, las empresas llevan a cabo procesos de deslocalización con el fin de obtener una ventaja competitiva frente a sus competidores, lo cual les va a permitir obtener más beneficios y situarse líderes en el sector. Además, podremos lograr un ahorro significativo en costes y tener a nuestra disposición profesionales con más experiencia, estabilidad laboral, infraestructuras más adecuadas o un entorno empresarial más atractivo. Asimismo, se puede lograr un aumento de la productividad, como consecuencia de la bajada en costes, un aumento de la rentabilidad de la empresa o condiciones de trabajo más flexibles.

Previamente a hacerse efectiva la deslocalización, la empresa ha de tomar una serie de decisiones que van a ser de gran transcendencia para lograr alcanzar los objetivos propuestos. Nos referimos a decidir qué puestos de la empresa se van a trasladar a otro lugar, y cuáles van a permanecer inalterados.

En general, se considera que aquellas actividades que van a ser susceptibles de deslocalizarse, serán no estratégicas, sencillas, repetitivas y que hacen que la reducción de calidad no sea tan importante y se vea compensada por la obtención de bajos costes de mano de obra. En este grupo se engloban las finanzas, gestión de recursos humanos, sistemas de información, actividades de infraestructuras y el desarrollo tecnológico.

Por su parte, las tareas o actividades que constituyan el eje central operativo de la empresa deberán localizarse en la sede central, dentro del territorio nacional, para tener una mayor cercanía sobre de las decisiones que se quieren tomar, así como agilidad y flexibilidad a la hora de resolver las cuestiones esenciales del negocio. En este grupo de tareas se encontrarían:  definición del proyecto estratégico, gestión de proveedores/productos, compras y logística, facturación, cobro y seguimiento de clientes ,marketing y ventas.

La práctica de la deslocalización supone, sin duda, una alternativa a considerar para impulsar nuestra empresa peor siempre realizándola desde un prisma de responsabilidad y principios morales, cumpliendo las leyes que los nuevos países contemplen.

Fuente imagen: www.unitedexplanations.org

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