Más concertinas contra los inmigrantes: Mutilar su voz

 

Tres24Locutorios

Mediante el artículo 24 del anteproyecto de ley sobre Seguridad Ciudadana (aprobado ya por el Consejo de Ministros) referido a las obligaciones de registro documental, y el 25, donde se reflejan los establecimientos públicos obligados a adoptar las pertinentes medidas de seguridad, el Gobierno pretende limitar y registrar el uso de los lugares (entre otros) destinados a proveer servicios de internet o telefonía, a aquellos ciudadanos que dispongan de acreditación legal.

Los locutorios, sector castigado desde hace años, son el punto de encuentro desde donde cientos de miles de inmigrantes, una buena parte de ellos en proceso de regularización o desacreditados legalmente, se comunican rutinariamente con sus familias.

Ocurrencias como ésta, unidas a la Ley Sinde, por citar otro ejemplo, ponen de manifiesto la profunda incompentencia de un Ejecutivo cuyo afán de control escapa sólo a su propio círculo de beneficiarios, benefactores, amigos y miembros de pleno derecho del Partido Popular, quienes se han granjeado el extraordinario descrédito de una parte importante de la ciudadanía. (Sobres, digo, sobran los motivos)

Aduciendo argumentos que pretenden contribuir a la lucha preventiva contra la delincuencia, como el posible caso de terroristas y pedófilos que puedan utilizar de manera anónima las redes, dejan muchos interrogantes abiertos. ¿Podrá controlar de manera eficaz y eficiente nuestro congestionado aparato burocrático tal volumen de datos? ¿Se demostrará, una vez más, que es prácticamente inútil e inservible como en la mayoría de los casos?

Lo que sí nos queda claro es que, apoyados y excusados por ideas descabelladas, cargan de nuevo contra los más débiles.

Evidente es, señor Rajoy, que su afán de represión está perjudicando seriamente a los más necesitados. Mientras sus Ministros pretenden refutar la insoportable realidad que atraviesa España haciendo gala de un triunfalismo prepotente y soberbio, y uso de la mentira estadística poniéndola al servicio de la visión neurótica de un País existente sólo en su mundo de fantasía, se niega la pobreza infantil, la insultante precariedad de la clase obrera (o clase esclava), la humillante realidad del Paro, del drama de los deshaucios; mientras enmudecen las voces que se atreven a reclamar la dignidad que merece todo ciudadano, la voz de los estafados por la Banca, por sus amigos, mientras se intentan clausurar las cuentas de Paraísos fiscales cuyo capital procede de “otra cosa” que nada (dicen) tiene que ver con dinero público, y continúa la cesión de enormes construcciones innecesarias (otra vez a sus amigos) y el derroche unánime del dinero arrancado del bolsillo de los contribuyentes que llevan a cabo desde uno y otro sillón o desde el mismo con distintos traseros… Mientras todo esto sucede, ustedes legislan en contra del inmigrante indocumentado con un titánico esfuerzo, con aplastante rigor.

¿Combaten con el mismo esfuerzo y rigor la delincuencia a gran escala de nuestro, perdón, su País?

Sin duda, la medida que el Gobierno de Rajoy pretende llevar a cabo, se presenta como una afilada concertina más, cuyo efecto inmediato será la condena a una parte importante de los inmigrantes que padecerán el ultraje de su prejuicio. Personas que verán restringida la comunicación con su familia, allende el océano ¡donde quiera que se encuentre! Sin duda preocupada por la suerte acaso de quien, con valentía, ha decidido huir del empobrecimiento impuesto por los países ricos para ser humillado y padecer el escarnio inhumano de un País insolidario. ¡Insolidario! ¿Lo dudan?

Comprueben en el diccionario online de la R.A.E. que no existe definición para España, excepto la España de pandereta:

Enlace aquí

Por lo tanto me atribuyo la licencia para referirme y definir a mi país como: “España: Imperio de un puñado de ladrones amigos entre sí que se reservan el derecho de subyugar al conjunto de una ciudadanía cada vez más hostigada por el resultado de su codicia, afán de poder y gestión demente; que carece de derechos y libertades, cuya inmensa mayoría vive ligada a la idea de conformar un estado democrático, en el cual, la única herramienta de que disponen es la posibilidad de introducir en una urna un papel cada cuatro años.

España, propiedad intelectual, moral y física actualmente de Rajoy, su Gobierno y amigos. A escala de Grises.

No va a meter usted en la cárcel a los pederastas o los terroristas (tampoco a los terroristas de Estado que gozan de inmunidad, artífices de su propaganda broteverdista, acomodados y acaudalados magnates que se dedican a enmudecer y empobrecer a los habitantes de su Imperio Feudal) gracias a los artículos 24 y 25 de su anteproyecto de ley. Sólo acaso va a evitar -si no utiliza un documento falsificado- que alguno lleve a cabo una actividad a todas luces ilícita y merecedora de castigo, y en ningún caso, de combatir activamente este tipo de delincuencia.

Lo que queda absolutamente claro, es que con medidas como ésta, sólo se añaden unos cuantos metros más de valla a nuestras fronteras, un poco más de insolidaridad hacia nuestros semejantes, una afilada cuchilla más, que quizá no rasge una piel color canela, pero rasgará un corazón y mutilará de nuevo otra voz. Añadirá más incertidumbre a la incertidumbre. A ambos lados del Océano. Un paso más hacia un Estado de represión y un control sin autocontrol, sin corazón, vacío de moral, ¡anticristiano! aunque usted y sus amigos, eleven oraciones y tributos en todas las catedrales de España.

Fuente

Sobre Israel Gajete Domínguez 49 Artículos
Israel se considera aprendiz de todo y maestro de nada. En el crisol de su juventud confluyeron y confluyen innumerables experiencias vitales, que le sirven para construir, poco a poco, el escritor profesional en que pretende convertirse algún día -vivir del “cuento”-. Ha publicado en diversos medios y soportes, colaborado en varios proyectos literarios, y resultado ganador en certámenes literarios de variado ámbito y género. También ha vendido libros que ha escrito junto a sus amigos a pie de calle. Mago, camarero, monitor de ajedrez, mecánico, documentalista, mozo de almacén, cuentacuentos... su recorrido laboral es breve pero intenso. Escribe poesía y narrativa breve, aunque también artículos sociales o de actualidad. Inconformista por naturaleza y buscador incansable de la verdad.

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